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Como sea y lo que sea.

No debe ser así. Nunca podrás recobrar el interés en las cosas que te conmovían, y si lo dejas entonces te encontrarás en un abismo de incertidumbre que te dolerá a morir, hasta volver a reencontrarte con las cosas que te conmovían. ¿Si me entiendes? Por eso te digo, no debe de ser así.
No puede ser así. Lucha, no abandones… Sufre, no llores. Por que solo los perdedores abandonan y lloran. Los que luchan y sufren siempre terminan con un triunfo digno de memoria. Por eso te digo, no debe de ser así.
No puede ser así. Ven devuelta y ¡levántate! Levanta la mirada, ¡oh! Hijo de la estrella Sol, que te hace falta luz en esos ojos…- Dijo.
 a lo que yo respondí ¿De qué hablas? Y de repente un silencio incomodo inundó aquellos oscuros metros cuadrados.

Poeta.

Soy un poeta que no escribe,

con su tinta que se borra con sólo suspirar,

un corazón lleno de amor que no sabe amar,

y unos tales recuerdos pendientes de que los olvide.

 

Soy un poeta que no escribe,

que en inoportunos intentos la inspiración se le cuela,

con una copa de risa a la roca para que no duela,

y aquel humo que entorpece las narices.

 

Soy un poeta que no escribe,

que por el suelo arrastra sus mentiras,

para que al día siguiente se sientan resentidas,

y me chantajeen ante la indiferencia que me persigue.

 

Soy un poeta que no escribe,

que  seca su garganta con su saliva,

y el polvo que escupe lo petrifica,

en unas letras que no son poesía y nadie las recibe.

El descubrimiento.

…y en el silencio más inesperado del día, aquel que desvía la concentración a la nada tras un café (por lo menos a nuestro protagonista), se le ocurre al ocurrente preguntarse: ¿Qué es todo?

Y en aquel silencio, definido usualmente como la ausencia de emisión sonora por algún objeto vivo o muerto, pensó un poco más abajo… y “todo” se volvió lo que su conciencia delataba como real. “Todo” de repente fue algo muy personal, lo reconcilió con “nada”, término simbólico que es la ausencia de “Todo” y se dijo: Qué mierda de vida.

No.3

cruzando entre el español y el inglés mal acentuado,
se me disipa la apariencia de lo irrevocable,
como si lo más relevante e importante,
fuese dar a conocer una personalidad falsa de antemano.

y mi tumba, la que espera sin ser cavada,
el corazón latente de un negado a la grandeza divina,
enamorado de lo que siente al mirar aquella sonrisa,
se burla de mi tan perseverante enramada,

a la que se le derramaron aquellas flores,
coloridas de color brillante entre lo infra y lo ultra,
que lloraban por el deseo de que se pudra,
la esperanza de quien las trae como si fuesen super poderes.

Y entre aquel español e inglés mal acentuado,
se me escurre entre los dedos un deseo inminente
de que ella no se olvide de olvidar el presente,
y lo aparente como un momento que se volvió inadecuado.

extracto No.1

Nuestra existencia no es más que el resultado de nuestras decisiones y nuestros recuerdos, y si no tuviéramos esa voluntad no pudiéramos definirnos como entes existentes, por lo tanto, la vida es nosotros mismos hoy, y cada noche morimos para revivir en un nuevo día mañana, y esas son cosas que no deberíamos tomar por dadas… Esta tranquilidad de dormir sabiendo que vamos a despertar en un nuevo día, es repugnante, esa seguridad tan arrogante del “te veo mañana” … porque la verdad es que no sabemos apreciarnos como para merecer incondicionalmente un mañana para contar. Pero al mismo tiempo no se pudiera vivir sin ese ego existente de saber que mañana será otro día, porque de lo contrario no se contaría con el recuerdo, y no recordar es no existir y no existir es… Algo sin respuestas.

Te recordé.

En un atardecer de esos que no llegan a oscurecer lo suficiente,
pienso un poco en ti.

Me desoriento sin hacer conciencia
de el viento que debajo de mi viaja,
haciendo danzar aquellas hojas secas,
mientras que otras le cantan al rozar las varandas.

Ya la melodía en orden,
y la frescura del agua en armonía con mi ánimo,
entonces te recuerdo,
con tu peculiar caminar entre los muros de esta ciudad
que, no importa de dónde vienen los rayos de la estrella sol,
las sombras aparentan reflejarse en una sola dirección.

Te recuerdo, con colores en las manos,
manchando el aire mientras hablas,
maniobrando una frase tan inocente,
y luego una menos plana.
Te recuerdo sonriendo,
escondiendo esa carcajada que brinda la alegría necesaria
para discernir entre el bienestar y la añoranza.

Te recuerdo, y te recordé
y ahora me dedico a olvidar tu ausencia,
en este atardecer,
que sin darme cuenta nunca oscureció,
porque ya dejó anochecer;
ya es noche… oscura y sabia.

Poca inspiración.

Yo solía escribir mis tiempos en letras temporales;
unas cuantas frases pasajeras que dormían entre-lazadas
a unos sueños perseverantes.

Me tomaba el tiempo de maldecir aquellos momentos mágicos,
sintiendo una extraña alegría de poder estar triste
y marcar estas silentes teclas con los ojos cerrados.

Esa inspiración que llegaba tras despedir lo añorado
para sentir añoranza arrepentida de esperar;
no, no más… Y mañana una vez más.

Como cuando no estás.

Como cuando respiro,
no me percato de mi alrededor,
y la indiferencia evita la atención,
como cuando suspiro.

Como cuando duermo,
la dirección de mi mirada se esconde,
y todo aquel techo blanco recorre,
como cuando no duermo.

Como cuando te respiro,
me dejo sobre el hombro un suspiro,
y poca es la noche que no duermo,
imaginando y creando sueños contigo.